Con motivo de la emergencia provocada por el Covid-19, se han establecido una serie de medidas tributarias excepcionales que implican el aplazamiento y fraccionamiento del pago en el ámbito de la Administración Tributaria del Estado. Dichas medidas se contienen el los RD-L 7/2020, 14/2020 y 15/2020.

  • Se concederá el aplazamiento del ingreso de la deuda tributaria correspondiente a todas aquellas declaraciones-liquidaciones y autoliquidaciones cuyo plazo de presentación e ingreso finalice desde la fecha de entrada en vigor del presente real decreto-ley y hasta el día 30 de mayo de 2020, ambos inclusive, siempre que las solicitudes presentadas hasta esa fecha reúnan los requisitos a los que se refiere el artículo 82.2.a) de la Ley General Tributaria.

Este artículo (82.2.a) LGT) establece que se aplicara a «las deudas tributarias sean de cuantía inferior a la que se fije en la normativa tributaria. Esta excepción podrá limitarse a solicitudes formuladas en determinadas fases del procedimiento de recaudación.» ( Se requiere que se solicite previamente, sin necesidad de aportar garantías y hasta un máximo de 30.000€ de acuerdo a lo establecido en el art. 2 de Orden HAP/2178/2015, de 9 de octubre.)

Por lo tanto se aplica a:

  • Obligaciones tributarias que se encuentren en período voluntario de pago en el período de 13 marzo a 30 de mayo.
  • La medida afecta al Impuesto de Sociedades y al IVA.

 

Esto es así ya que el artículo 14.2 del RD-L 7/2020 dispone «Este aplazamiento será aplicable también a las deudas tributarias a las que hacen referencia las letras b), f) y g) del artículo 65.2 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.» Y acudiendo a los preceptos mencionados de la LGT nos encontramos los siguientes supuestos:

  • Las correspondientes a obligaciones tributarias que deban cumplir el retenedor o el obligado a realizar ingresos a cuenta.
  • Las derivadas de tributos que deban ser legalmente repercutidos salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas.
  • Las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades.

 

Estas medidas se aplicarán a las personas físicas o jurídicas cuyo volumen de operaciones no fuere superior a 6.010.121,04 euros en el año 2019.

Las condiciones del aplazamiento serán:

  • Por un plazo de 6 meses.
  • No devengará intereses durante los primeros 3 meses.

 

Se establece también en el artículo único del RD-L 14/2020 la extensión del plazo para la presentación e ingreso de liquidaciones y autoliquidaciones. Esta extensión se aplica como sigue:

  • Se aplicará a obligados tributarios con volumen de operaciones no superior a 600.000 euros en el año 2019 cuyo vencimiento se produzca a partir de la entrada en vigor de este real decreto-ley y hasta el día
    20 de mayo de 2020 se extenderán hasta esta fecha.
  • Si la forma de pago elegida es la domiciliación, el plazo de presentación de las autoliquidaciones se extenderá hasta el 15 de mayo de 2020.

 

Además, los obligados tributarios de este supuesto, según el RD-L 15/2020 podrán solicitar el pago fraccionado del Impuesto de Sociedades de las obligaciones tributarias cuyo período impositivo se haya iniciado a partir de 1 de enero de 2020. Este fraccionamiento habrá de ejercitarse antes del 20 de mayo o del 15 de mayo si la forma de pago elegida es la domiciliación, mediante la presentación del primer pago fraccionado a cuenta de la liquidación correspondiente a dicho período impositivo determinado por aplicación de la modalidad de pago fraccionado.

Los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades cuyo período impositivo se haya iniciado a partir del 1 de enero de 2020, que no hayan tenido derecho a la opción extraordinaria que acabamos de mencionar cuyo importe neto de la cifra de negocios no haya superado la cantidad de 6.000.000 de euros durante los 12 meses anteriores a la fecha en la que se inició el mencionado período impositivo podrán ejercitar dicho fraccionamiento extraordinario mediante la presentación en plazo del segundo pago fraccionado a cuenta de la liquidación correspondiente a dicho período impositivo que deba efectuarse en los primeros
20 días naturales del mes de octubre de 2020 determinado por aplicación de la modalidad de pago fraccionado regulado en dicho apartado.

El pago fraccionado efectuado en los 20 días naturales del mes de abril de 2020 será deducible de la cuota del resto de pagos fraccionados que se efectúen a cuenta del mismo período impositivo.

El contribuyente que ejercite la opción con arreglo a lo dispuesto en este artículo quedará vinculado a esta modalidad de pago fraccionado, exclusivamente, respecto de los pagos correspondientes al mismo periodo impositivo.

 

No se aplicarán estas medidas a:

  • A obligados tributarios que se encuentren en los grupos fiscales que apliquen el régimen especial de consolidación fiscal regulado en el capítulo VI del título VII de la Ley del Impuesto de Sociedades, independientemente del importe neto de la cifra de negocios.
  • A los grupos de entidades que tributen en el régimen especial de grupos de entidades del Impuesto sobre el Valor Añadido regulado en el capítulo IX del título IX de la Ley  del Impuesto sobre el Valor Añadido, con independencia de su volumen de operaciones.
  • Tampoco se aplica a la presentación de declaraciones reguladas por el Reglamento (UE) 952/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de octubre de 2013, por el que se aprueba el código aduanero de la Unión y/o por su normativa de desarrollo.

 

Para concluir, el artículo 10 del RD-L 15/2020 establece respecto a los autónomos que:

Los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas que desarrollen actividades económicas cuyo rendimiento neto se determine con arreglo al método de estimación objetiva y, en el plazo para la presentación del pago fraccionado correspondiente al primer trimestre del ejercicio 2020, renuncien a la aplicación del mismo de forma tácita podrán volver a determinar el rendimiento neto de su actividad económica con arreglo al método de estimación objetiva en el ejercicio 2021, siempre que cumplan los requisitos para su aplicación y revoquen la renuncia al método de estimación objetiva durante el mes de diciembre de 2020 o mediante la presentación en plazo de la declaración correspondiente al pago fraccionado del primer trimestre del ejercicio 2021 en la forma dispuesta para el método de estimación objetiva.

La renuncia al método de estimación objetiva en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y la posterior revocación previstas en el párrafo anterior tendrá los mismos efectos respecto de los regímenes especiales establecidos en el Impuesto sobre el Valor Añadido o en el Impuesto General Indirecto Canario.